El backup fantasma

El entorno digital es cosmos que simboliza la vida ulterior que muchos anhelan poseer. Los foros o chats parecen la barra de un bar donde se acude a pasar el rato o a “socializar”; un blog es un lugar que incentiva el diálogo, debate y consenso; de las redes sociales se dice que son sistemas abiertos que permiten intercambios dinámicos entre personas, grupos e instituciones… -Aparte de las posibilidades de negocio que suponen-.

Personalmente, considero que “el 2.0” es simplemente un estrafalario escaparate, una pantomima que todos representamos ataviados con las mejores galas. Y es en esta farsa donde he descubierto interesantísimos personajes, aprendiendo de ellos y dejándome inspirar por su “genuino” estilo. De ahí que cuide con esmero lo que publico en la Red, cerciorándome que se ajusta a lo que yo considero “exquisita exposición“. Ergo, estoy de acuerdo con el término “diálogo”, cuando definimos Internet, pero no suscribo la comedia que algunos/as se empeñan en mantener.

Pero es indudable que aquí somos “libres” y que cada uno gasta sus energías como mejor le plazca. En mi caso, dedico parte de mi tiempo libre a dibujar, escribir y fotografiar. Sinceramente, soy un poco maniática y perfeccionista, por lo que me cuesta mucho no sesgar la percepción de lo hago. Nunca es lo suficientemente bueno. Pero hago un “esfuerzo” y lo publico en el seno de las bestias, en la Red.

¿Y qué sería lo peor que me podría ocurrir en este inhóspito entorno? ¡Bingo! Perderlo todo. Sí, ayer,  perdí todo lo que tenía en el portátil. Entiéndase textos, apuntes, proyectos, fotografías, vídeos, cortes de voz… Todo. El supuesto backup que programé es un fantasma, nunca existió. Gigas de megabytes navegan sin rumbo en el disco duro, perdidos sin brújula en un infinito mar negro de códigos que reverberan como olas blancas.

Pero como ésta no es mi vida soñada, no me importa. Empezaré de cero si no consigo rescatar a los náufragos datos. Deberíamos avergonzarnos de sentir “lástima” por lo perdido en un ordenador. Catastrófico es cuando un terremoto “suprime” con un sólo clic a toda una nación.