Confesiones de una Social Media Addict (I)

Advertencia: en este post, espero sepa disculparme la RAE, utilizaré lenguaje 2.0. Tropelías para ilustre institución, pero habituales en la jerga de la Red.

Confieso que soy una Social Media Addict. Pertenezco al 10% de los usuarios de la Web 2.0; aquéllos a los que nos encantan, en demasía, los medios sociales. Poseo, seguramente, un perfil en casi todas las redes sociales y comunidades afines a mis intereses (búscame en Google), ya que tengo alma de tester. Creo ciegamente en el marketing 2.0 y el community managament. Soy “tuitera” –follow @malalua, @ylkatapia-. No suelo hacer #FF.  Tengo una página “me gusta” en Facebook -y varios grupos en desuso-. He jugado, durante años, a varios MMORPG (en “castellano”, y para que se entienda, “juegos online multijugador“), y he descargado emuladores de videoconsolas  (ejem). No diré cuáles (!). Consumo manga y anime. Mi lema personal es “si no estás en la Red, no existes”. Dicen que soy hiperactiva hasta en Internet. Soy blogger desde hace seis años y he trabajado como proveedora de contenido Web. Diseño, si tengo tiempo, webs y blogs. Confío en Creative Commons y uso webs streaming -por ejemplo, Spotify-. Apoyo el arte en la Red y la cultura en 2.0. Mi primer módem 56K lo adquirí con mi primer sueldo, allá por el año 99, y me costó 6000 pesetas. No me avergüenza que me llamen geek, es todo un orgullo.