Obsolescencia vital (2/2)

obsolescente.
(Del lat. obsolescens, -entis).
1. adj. Que está volviéndose obsoleto, que está cayendo en desuso.
Rodado en Lanzarote, este capítulo de ‘El escarabajo verde’ trata el grave problema del plástico en nuestros océanos. De obligado visionado.

 

01/06/2013

[C]onectados y compartiendo información: así resumimos el dospuntocerismo. El pan y circo de unas sociedades en las que el 1 % de la población se está enriqueciendo económicamente a costa del trabajo, salud y sueños rotos del resto. Un planeta de recursos finitos, en el que más de 2.000.000 de personas no tienen acceso a agua potable y con más de 100 millones de toneladas de basura arrastradas por las corrientes marinas y acumuladas en el Océano Pacífico. Auténticos prescriptores de la innovación.

La globalización es un jeque árabe que cobra ocho millones de dólares en un día mientras un canario de clase media rebusca en la basura porque la prestación por desempleo no le da para vivir. O países tercermundistas comiéndose nuestros desechos tecnológicos no biodegradables -un auténtico sector en auge, permítanme la apostilla-. Sin embargo, será precisamente la ciencia y tecnología al servicio del progreso (y no la supina estupidez de la Red y de la que alguna vez he sido partícipe), la que otorgue, sin tijeretazos de por medio, la indulgencia.

Y aun siendo la obsolescencia programada, el fanatismo religioso y político y la manipulación informativa poderosos condicionantes, creo firmemente que el pensamiento crítico se impondrá en estos asfixiantes y maquiavélicos estados democráticos. Las herramientas ya están asentadas y la creatividad está a nuestro alcance para difundir conocimientos y experiencias e impedir de forma tangible este desangrado, esta intoxicación colectiva para sostener y perpetuar las históricas luchas de poder. Es más, los hay que apuestan por las sociedades tecnócratas para evitar el vaticinado (y alarmista) colapso mundial, pero cómo podemos avanzar hacia ese utópico modelo -cuyo valor fundamental es la razón- si continuamos inmersos en una espiral de miedos sostenidos en gran medida por la cháchara de las redes sociales.

Publicado en DA.