Feminidad empachosa

12/10/2013

miley.cyrus[C]ontextualicemos qué es el sexismo, término presente últimamente en los medios de comunicación, no sin antes conocer la definición del feminismo: es la teoría de la política, economía e igualdad social entre sexos, una reacción al patriarcado, siendo este una consecuencia de los roles tradicionales en los que el hombre es considerado un ser racional, fuerte, protector y decisivo frente a la mujer, que es emocional (e irracional), débil, criadora y subyugada; es decir, el patriarcado, por antonomasia, es sexismo. Y todos sabemos lo que significa: la creencia de que la mujer es innatamente inferior al hombre por las diferencias biológicas. Sin embargo, no es lo mismo «sexo» que «género», siendo este último una construcción cultural, lo que establece qué es masculino y femenino. Pero ¿cómo es posible que, en este avanzado tecnológicamente siglo XXI, continuemos hablando de estos conceptos?

Podría enumerar el conjunto de injusticias que aún padecemos en diversos ámbitos tales como la política, educación, ciencia, economía e incluso en el arte, pero basta echar un vistazo al clima de opinión en la Red para apreciar la profundidad de las raíces de los prejuicios contra las mujeres. Y no, no presto atención a que Miley Cyrus lama martillos desnuda en un videoclip del sobrevalorado Terri Richardson, me preocupa más cómo los intelectualoides, desde sus tribunas, discursean sobre lo que es o no aceptable en una mujer que presuma de profesionalidad o intelecto; sirva de ejemplo la zafia definición feminidad empachosa, un pobre intento de desacreditar la carrera de una señora (menos) a otra (más) atractiva, siendo ambas reconocidas y válidas profesionales en sus respectivos campos.

Sumado a las zancadillas que se ponen algunas mujeres o de que un individuo polemice sobre la iniciativa empresarial femenina, continúa siendo necesario el trabajo de las feministas —que no de las hembristas— o incluso la existencia de un día mundial porque la igualdad entre hombres y mujeres sigue siendo la bochornosa asignatura pendiente de la cultura occidental.

 

Publicado en DA.