Formación en el ámbito digital

¿Cuál es o debería ser el objetivo principal de la formación? Su propia definición indica que esta debe «desarrollar una aptitud», es decir, proporcionar una competencia. Si desglosamos más el término, señala el conjunto de conocimientos, habilidades e incluso destrezas válidas para el desempeño de una actividad laboral. Por tanto, la formación digital debe atender a las necesidades de las nuevas profesiones del siglo XXI que, parafraseando a Forbes España, «requieren de la adaptabilidad de las empresas y de sus profesionales si no quieren quedarse fuera del juego».

[E]ntre estas nuevas carreras, no todas vinculadas a la tecnología —también las hay relacionadas con atención al cliente, internacionalización, venta a través de nuevos canales, etc.—, destacan aquellas surgidas de la consolidación de los medios sociales, un sector en ebullición no exento de cierta polémica debido a la falta de control de los organismos educativos oficiales. La necesaria alfabetización o la especialización en áreas como el marketing de contenidos, exige de profesionales cualificados y con una prestigiosa trayectoria —currículo auditable con referencias, portafolio de clientes, etc.—. De igual modo, hay que distinguir entre los títulos propios de los oficiales, ya que parte de la estrategia de captación de alumnos se basa en facilitar una certificación.

  • Titulaciones oficiales: son aquellas que establece el Gobierno por iniciativa propia y están reconocidas en el Espacio Europeo de Educación Superior (EEES).
  • Titulaciones propias: al contrario que las oficiales, no están reconocidas por el EEES. En este caso, es necesario valorar la reputación del centro de estudios o universidad, y si los contenidos poseen la calidad exigible para el desembolso económico.

 

En función de lo anterior, la evaluación del curso o posgrado dependerá de los objetivos profesionales: si solo se busca una formación continúa, los talleres o cursos son una válida opción; si, por el contrario, se desea una especialización en el campo digital, la selección de un plan de estudios de nivel superior requiere de la consulta a antiguos alumnos y, sobre todo, la contrastación de los planes de estudio y cuadros docentes entre universidades, escuelas de negocios, organismos públicos o privados, etcétera, que ofrezcan este tipo de formación.

NOTA: Tómate tu tiempo para investigar a los docentes, googlea sus nombres e incluso echa un vistazo a sus publicaciones en la Web. Así, paralelamente, ya estarás aprendiendo dos conceptos básicos que todo gestor de medios sociales debe manejar: «monitorización» y «reputación online». Y recuerda: ser autodidacta en el ámbito digital también es un requisito, ya que los cambios en este entorno son constantes e imprevisibles.

Publicado en Canarias Gráfica 282.