Tu mejor sonrisa

La exposición pública a la que nos sometemos voluntariamente en las redes sociales, vitrinas de la sociedad del espectáculo —concepto definido por Martín Caparrós en El País Semanal—, no es sino otra forma de la desconfianza que mantenemos con nuestra memoria visual.

La fauna (en las redes sociales)

22/02/2013

[L]eyendo la categorización negativa que hace Manuel de Lorenzo en Jot Down sobre la humanidad, pensé en los diversos grupos de personas que se dan lugar en las comunidades en línea. Él los engloba en doce categorías, de las cuales, en mi opinión, sobresalen cuatro en las redes sociales: el cínico, el creído, el mentiroso, el bienqueda y el intolerante. Porque no me negarán que, en más de una ocasión, se han encontrado con alguno de estos prototipos. Y no, no estoy hablando de políticos. O sí.

Bromas aparte, uno de los principales problemas en estos espacios es la necesidad de emular al exitoso de turno que, por desgracia, a veces es uno de los llamados vende-humo. Sí, también en esta ocasión les hablo de un sector tecnológico que está en auge: el marketing digital.

Continue reading “La fauna (en las redes sociales)”

La atención al cliente online: ‘Orange’ VS. ‘Pepephone’

Servicio de atención al cliente: «conjunto de actividades interrelacionadas que ofrece un suministrador con el fin de que el cliente obtenga el producto en el momento y lugar adecuado y se asegure un uso correcto del mismo». Wikipedia. 

[O]range posee uno de los peores servicios de atención al cliente que conozco: una gestión tan simple como el cambio de datos personales, se convirtió en un auténtico calvario con esta compañía telefónica. Necesitaba que actualizaran mis datos para solicitar la portabilidad a ‘Pepephone’ —en la oficina apenas tengo cobertura—, y, los operadores, cada vez que llamaba a su número de atención telefónica (unas 6 veces en diferente días), no se ponían de acuerdo sobre cuál era el procedimiento. Incluso en dos tiendas me comentaron que su sistema informático no les permitía hacer ese tipo de modificación, que solo se podía solicitar llamando a atención al cliente. Finalmente, quizá porque estaban hasta las narices de mi insistencia, optaron por mentir, ya que dos señoritas me aseguraron que ya estaba todo en orden (con grabación incluida), y que «perdonara las molestias ocasionadas…». Venga ya.

Dos veces rechazaron la portabilidad alegando que yo no era la propietaria de la línea.

Desesperada, opté por recurrir a ‘Pepephone‘ para rectificar los datos con los que me di de alta en su web. Y no solo me atendieron estupendamente por mensaje privado en Twitter, el correspondiente departamento relanzó dicha portabilidad (tras pedirme factura y DNI para confirmar que yo, y solo yo, soy la propietaria del número de móvil), y, en menos de tres días, ya tenía mi línea operativa —al margen del acoso y derribo de ‘Orange’ al ver que había conseguido irme—. Por cierto, France Telecom, ya va siendo hora de recibir documentos vía email y no por fax, ¡anticuados!

Acoso de Orange mediante SMS
No, nadie da EUROS, pero sí COBERTURA.

Continue reading “La atención al cliente online: ‘Orange’ VS. ‘Pepephone’”

Pesimismo tecnológico

Evolución móviles

[T]ransitamos desde hace dos siglos por el sendero de una revolución tecnológica jamás pensada, ideada o descrita por autores de ciencia ficción. Absortos y subyugados por Internet, ‘aislados’ con ordenadores y móviles inteligentes que nos permiten comunicarnos en sus redes de forma masiva, en grupo, matando el individualismo a favor de la ¿consciencia colectiva?, cuando en realidad muchos teclean con frustración y desprecio hacia los demás.

Leo en algunas bitácoras que la brecha digital es mentira, una manipulación, pero me confunden los conflictos en países subdesarrollados y en vías de desarrollo o incluso la continua emergencia nutricional en el Cuerno de África. Mientras Occidente y parte de Oriente se desprenden de lo físico para entregarse sin reservas a un entorno digital, como anteriormente lo hacían con la fe religiosa, aún hay millones de habitantes que jamás han visto o tocado un ordenador, menos un smartphone. Un mal superado etnocentrismo que cada día incrementa la tasa de jóvenes menores de 30 años que se sienten desorientados, profundamente deprimidos.

Continue reading “Pesimismo tecnológico”

El lenguaje y la Red

iPhone 4

[E]xiste una creencia errónea respecto al buen uso de la lengua en los medios sociales, sobre todo en las redes más populares, tales como Facebook, Twitter, Tuenti, etc. Aquellos que creen que se expresan correctamente no asumen que el lenguaje es un órgano vivo, que evoluciona y se enriquece de los usos de los hablantes (‘la productividad’, propiedad del lenguaje humano, nos hace capaces de crear estructuras lingüísticas infinitas). Por ello, es inevitable que un medio como la Red esté modificando sustancialmente las reglas del juego.

El diálogo en los medios sociales propicia que los textos posean una vida más larga, ya que han dejado de ser discursos unilaterales, ahora la escritura es pública; no como en siglos anteriores que se reservaba a ciertos grupos sociales formados por periodistas, escritores, profesores, traductores, por citar a unos pocos.

«El lenguaje humano es único y nos hace únicos».¹

Continue reading “El lenguaje y la Red”

Del sentido común y algunas estupideces

[U]no de los tantos aspectos positivos de poseer un perfil personal es que puedes publicar lo que te dé la gana, le guste o no a tus ‘seguidores’ o ‘amigos’. Me explico: si no posees atípicas pretensiones, no atiendas, si no te apetece, a manuales de comportamiento. Porque el sentido común es un poderoso aliado: si te sigue el jefe, no hables sobre el curro; si te dedicas a la comunicación, abstente de opiniones políticas radicales o comentarios indecorosos; si no quieres que tu ex o acosador sepa dónde estás, no realices check-in público; si tu currículo es incierto, evita barnizar tu biografía, etc. Es decir, que tú estableces los límites de la exposición pública. El alcance de tus mensajes es potencialmente peligroso si desconoces o ignoras la necesidad de dichos límites.

Sólo hay dos cosas infinitas: el Universo y la estupidez humana; y no estoy seguro de la primera, acentuó el genio de Einstein. Y ejemplo de ello, es que hemos participado en más de una ocasión en la feria de la carne¹ de los medios sociales: nos destripamos los unos a los otros como si ostentáramos alguna especie de autoridad moral sobre el resto. Tela marinera.

Continue reading “Del sentido común y algunas estupideces”

Obsolescencia vital (1/2)

Internet se ha convertido en un baturrillo de conocimientos, experiencias y deseos sin ningún tipo de valor real, a pesar de que ciertos ‘profesionales’ focalizan su tiempo en la recogida, análisis y publicación de datos respecto a las llamadas redes sociales, entre otros temas. Se afanan en señalar sus potencialidades y debilidades, y procuran que sus epígrafes sean lo suficientemente propagandísticos para hacer un efecto llamada y acumular visitas sin ningún tipo de pudor o recato. Pura cháchara.

La realidad es otra: residimos en unas sociedades cuyos intereses de la deuda global son imposibles de pagar, y en la que sólo el 1 % de la población se está enriqueciendo económicamente a costa del resto; de su trabajo, salud y motivaciones. Un planeta de recursos finitos, cuya bofetada será cruel dentro de 10 años, ya que, por ejemplo, consumimos más barriles de petróleo de los que producimos. Esto significa que la escasez de energía repercutirá en la producción, manufactura y distribución de los alimentos. Si ya de por sí más de 2.000.000 de personas no tienen acceso a agua potable, fuente de vida, imagínense cuando la situación energética llegue a niveles alarmantes. Nadie parece preocupado.

Nos entretenemos en los medios sociales, decimos que estamos conectados y que compartimos información. Sin embargo, esto es un auténtico pan y circo que nos aleja del presente. Una situación que condena a muchas personas a la depresión, violencia, mentiras, humillación… No es ciencia ficción. Es más, no hace falta mencionar el cambio climático, en el Océano Pacífico se han acumulado 100 millones de toneladas de basura arrastradas por las corrientes marinas. Evidentemente, toda esa mierda llega a nosotros en forma de exquisiteces o de relajantes baños en el mar. Aun así, sólo nos importa ser prescriptores de la innovación.

Continue reading “Obsolescencia vital (1/2)”

Una canita al aire con ‘Google+’

La evolución real

Me consta que el ámbito de la Red obcecado en filosofar sobre las redes sociales está saturado de posts sobre ‘Google+‘, pero servidora también quiere aportar su granito de arena a la causa. Y digo a la causa porque parece que nos hemos empeñado en convencer a los casados con Facebook que no pasa nada por echar una canita al aire con Google+, que es sano y disfrutarán como enanos.

Bromas aparte, Google optó en esta ocasión por hacer un lanzamiento moderado, sin creerse los reyes del cacao, ya que su nefasta experiencia con Wave y Buzz los ha vuelto más precavidos. Plas, plas, plas. La beta, según parece, está siendo todo un éxito, y confío, espero y rezo para que su crecimiento arañe a Facebook, que se ha vuelto muy cansino con sus continuos cambios y las millones de chorradas que lo inundan cada día (aplicaciones, juegos, grupos, fakes, etc.).

Es habitual que muchas redes sociales pasen por Internet sin pena ni gloria, pero nunca está de más tener una opción alternativa a la hoguera de las vanidades de Zuckerberg. Y Google, a pesar de tener a sus espaldas acusaciones de espionaje, vulneración de privacidad, etc., parece una opción confiable en lo que a los datos personales, fotos y publicaciones se refiere. Quizás este sea el punto de inflexión que necesitaba Facebook para reformular sus aspiraciones monopolistas.

Continue reading “Una canita al aire con ‘Google+’”

El museo de los fakes

No comprendo el interés por añadirme como “amiga” en Facebook con un perfil falso. Les prometo que no publico ningún detalle íntimo que merezca tal pérdida de tiempo. Es más,  a veces me planteo la posibilidad de dejar el “muro” abierto, para que cualquier voyeur se despache a gusto. No obstante, me han llamado poderosamente la atención algunos perfiles, cuyos propietarios deben pensar que soy estúpida.

Las siguientes capturas son una muestra representativa de la fauna que me envía solicitud de amistad con cierta frecuencia. Si eres propietario de alguno de estos fakes y no quieres aparecer en este post, házmelo saber.

  • Sin foto de perfil.

Una característica común es la carencia de una foto de perfil. Ya sea por exceso de recelo o porque no tienen muy claro qué fotografía usar, algunos no se cortan ni un pelo y te envían una solicitud de amistad de esta guisa.

Gurús prefabricados

James Bond, aspirante a gurú.

No me caen mal los gurús, prometido. Sobre todo los que tienen una corte de groupies en todos sus perfiles, a lo rock stars. Estos gurús, personajes casi inalcanzables, carismáticos y que llevan tropecientos años en Internet, recorren toda la geografía española impartiendo conferencias y asistiendo programas de radio y televisión con un speech memorizado de pe a pa. Además, son influencers genuinos, de esos que si te recomiendan te suben el contador de Twitter a 5000 followers. Adorables.

Por tanto, quienes me tocan las narices son sus detractores, en su mayoría, gurús frustrados. Mamarrachos que lamerían unos cuantos traseros con tal de llegar a tener una vida como la de los que critican. Censuran en sus blogs aquellas conductas que juzgan impropias para tal cargo. Y si a eso añadimos que no se atreven a citar con nombre y apellidos a los que ponen en entredicho, apaga y vámonos. ¡Envidia cochina! Pero, esperen, todavía hay más.

Yo también puedo escribir un decálogo del perfecto gurú. Rectifico: del perfecto imbécil. Porque, lo crean o no, algunos lumbreras piensan que así nace una autoridad intelectual cibernética. Error. El gurú se hace gracias a las masas que consideran su opinión válida y compartible. No creo en los gurús prefabricados; es una sandez considerar que adoptando ciertas actitudes llegarás a vivir del cuento. Igualmente, soy consciente de que hay sabelotodos infumables, que jamás contestan a sus groupies, entre otras reprochables actitudes, pero ese es otro tema que espero algún día tratar.

Continue reading “Gurús prefabricados”