‘Morning Pages’, descubre o desbloquea tu creatividad

Fue en Solvang (California) donde no solo me maravillé al poder contemplar la correspondencia y apuntes del mítico autor danés, Hans Christian Andersen, sino también, y no me preguntéis el porqué, me llamó la atención un título que me empujó a comprarlo inmediatamente, sin saber si realmente valía la pena: The Artist’s Way.

Fotorrejuvenecimiento con luz pulsada (IPL) de No+Vello Tenerife

Siempre he procurado cuidar la piel de mi rostro y, pese a que me bronceo fácilmente, no significa que le pueda dar cualquier tipo de (mal)trato. Por ello, cuando No+Vello Tenerife me propuso conocer el tratamiento de seis sesiones de fotorrejuvenecimiento facial con IPL (luz pulsada intensa), me atreví a probarlo. Y ha sido la mejor decisión que he tomado en muchísimo tiempo 😉

La desidia del isleño

Un rasgo común de los isleños es su profundo vínculo con el mar. Este último es, además y para unos cuantos, un muro infranqueable, una suerte de salvaguarda para la resignación. Porque ¿cuántos canarios son incapaces de abandonar esta tierra de belleza y, a su vez, desidia social?

La lógica de lo absurdo

Nueva colaboración con la revista española-rusa The ShowRoom Mag. En esta ocasión, he escrito sobre la industria alimentaria utilizando para ello dos de los últimos libros que he leído sobre este tema: Comiendo Animales (Jonathan Safran Foer, 2011) y Comer puede matar (Isabelle Saporta, 2013). 

La lógica de lo absurdo

«Me niego a digerir la agonía».
Marguerite Yourcenar.
Cuando el escritor Jonathan Safran Foer descubrió que iba a ser padre, recordó sus infructuosos esfuerzos pasados por ser vegetariano. Desde su adolescencia, había intercalado épocas de restricción cárnica con grasientas hamburguesas del McDonald’s. Sin embargo, con la llegada de su primogénito, el compromiso con la salud de este resolvió todas sus dudas: quería saber qué alimentos iba a dar a su hijo. Decidió enfrascarse en una minuciosa investigación que plasmó en el libro Eating animals (2011). Esta obra no solo recoge la realidad de las construcciones high-tech para la cría intensiva de animales —así las define la filósofa Isabelle Saporta en Le livre noir de l’agriculture (2013)—, también nos ofrece otra ganadería posible, un mundo donde las granjas tradicionales tienen cabida y sus métodos no requieren de alteraciones genéticas ni tortura. Seguir leyendo…