¡Que le corten la cabeza!

Un periódico nacional publicó que una exdiputada canaria había encendido las redes sociales por un tuit enviado durante la alerta roja por vientos y lluvias en las Islas, y que había recibido tremebundas críticas por ello. Sin embargo, hay que puntualizar la información: el efecto viral de dicho tuit no estaba siendo especialmente relevante hasta que el propio medio lo acentuó. Noticioso o no este hecho, sí constata que los medios de comunicación son los ámbitos en los que se construyen los valores de una sociedad; ejemplo de esto último es que muchos se sumaron al juicio público compartiendo el artículo (interpretando a la fuente como voz autorizada) y aportando su propia opinión, lo que generó una ristra de comentarios en estériles debates sobre la frivolidad o no de la protagonista.

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