Cerco al anónimo

La falsa ilusión de impunidad que otorga la Red o el fervor por sumar visitas condena a un portal web de entretenimiento electrónico a indemnizar con 12.000 euros a un usuario por no borrar insultos y amenazas en sus foros. La sentencia del Tribunal Supremo recoge que los moderadores no protegieron el honor del demandante, cuyos comentarios hirientes desacreditaban su negocio de informática. Luego, esta sentencia refleja, una vez más, un aspecto analizado en varias ocasiones en este blog: el medio no resta importancia al daño, menos existiendo tipificación.

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