Crisis de lectores (II)

¿Para quién escribía Bukowski? En la imagen, el escritor, su cerveza y un MAC.

El escritor vocacional, con o sin talento, amateur o profesional, se enfrenta cada día a una grave disyuntiva: escribir para sí mismo o para los demás. Críticos, literatos o incluso lectores se decantan por la primera opción: la escritura personal. De carácter intimista, es una pretendida plasmación del mundo interior: emociones, imágenes y creencias. Asumen que sólo con este método se puede conocer la esencia, estilo y talento de un autor. Igualmente, la identificación del lector con los personajes no es superficial, resultado de la impregnación de verosimilitud del intimismo. No obstante, los matices de esta opción nos obligan a cuestionar si los escritores de renombre -clásicos o coetáneos-, escribieron para sí mismos, en lugar de convergir en un excelente equilibrio entre su mundo interior y la demanda popular.

Por otra parte, es incuestionable que todo escritor desea ser leído. Huelga decir que los demonios y esperanzas de un cuaderno de garabatos sí son un ejercicio de privacidad. De resto, consciente o inconscientemente, se teclea a sabiendas de que algún ser humano posará sus ojos en el texto; un texto diáfano o sumergido en telarañas de figuras literarias.

No es la primera vez que cuestiono el uso de artificios en la narrativa de ficción -también conocido como tendencia arcaizante*-, que erróneamente se confunde con la forma intimista. Se pretende, con este uso indiscriminado de la retórica, evocar alegorías, como si de un pincel se tratase. Algunos coetáneos poseen la necesaria maestría, convirtiéndose en autores de culto, mientras que otros se ahogan en un mar de imágenes, cuyo circunloquio no es más que un exceso de verborrea -ejemplos de este vicio, los encontramos en algunos blogs literarios-.

He aquí donde radica la confusión entre ser autor de best sellers o de culto. Se ha llegado a la incómoda convicción de que los más vendidos tienen su origen en la perspectiva del lector y no la del autor. Errores en la narración, contexto y personajes vacuos son algunos de los elementos más criticados en este tipo de obras. Pero ¿cómo consiguen vender millones de unidades? No entraré a valorar la labor de marketing en estas lindes, a pesar de su valor e importancia a la hora de construir una personalidad comercial, atrayente para los lectores. Tratamiento aparte merecen los críticos.

En definitiva, por mucho que le demos vueltas al asunto o se escriban ensayos literarios al respecto, la elección corre a cargo del escribidor**. La situación ideal, en mi humilde opinión, es la que aúna el intimismo y claridad expositiva; la que permite ser uno mismo e invita a deducir interpretaciones sujetas a la percepción. No cabe duda de que hay escritores especializados en la narrativa comercial, como parte de la industria del entretenimiento, y que “impiden” el acceso a títulos más “complejos” que albergan o no un mensaje de valor universal.

Al fin y al cabo, en la Literatura no hay normas; sólo vale lo que el pensamiento creativo dicte y el sacrificio que exige a cambio. Que la crisis de lectores no te impida descubrir si el violento oficio de escribir*** es tu oficio.

  • Pie de página:

*Arcaizante: Fernando Lázaro Carreter denominaba así a los escritores que habían rehabilitado los usos que los escritores románticos del S.XIX hicieron del lenguaje medieval.

**escribidor, ra.

1. m. y f. coloq. Mal escritor.

2. m. y f. ant. escritor.

***El violento oficio de escribir: cita de Rodolfo Walsh, utilizada por Luciana Mignoli, amiga y periodista argentina, para felicitar el Día del periodista.

9 years ago

7 Comments

  1. Ylka, la reflexion es muy interesante, pero no estoy tan dacuerdo en la caracterizacion de los dos tipos de escritores que haces. Sí en el hecho de que determinado tipo de libros crea lectores con muy pocas habilidades interpretativas. 🙂

  2. No existen dos tipos de escritores, ni lo pienso ni lo he escrito; la reflexión nace de la cuestión de si se escribe para uno mismo o pensando en los demás. Saludos 🙂

  3. Hola Yika, antes que nada muchas gracias por pasar por uno de mis blogs y dejarme tu comentario, realmente un honor recibirlo de tu parte.
    Me gusta mucho la temática de éste post, personalmente creo que en el fondo todos escribimos para que nos lean y nos dejen sus opiniones con respeto, eso es lo primordial. En un universo tan amplio no podemos pretender gustarle a todos, pero lo bueno es que hay para todos los gustos y cada uno puede elegir qué leer. Creo también que hay que apostar por la gente joven que se va sumando y que hay mucha y muy buena y darles oportunidad para que se expresen y se muestren, es obvio que en el ciberespacio hay de todo como en botica, pero se pueden encontrar sitios muy buenos.

    Un gusto pasar por aquí, muy interesante el sitio. Te sigo!!

    saludos!!

    1. ¡Hola Patricia! Eres más que bienvenida a mi blog. Encantada de leerte por aquí. Te doy la razón en lo que comentas, Internet es el sitio perfecto para dar a conocer nuestra escritura.

      Un saludo enorme,
      Ylka.

  4. En realidad no creo que exista esa dualidad. Escribir para uno o para el resto. Mucha gente simplemente escribe, a secas, escribe aquello que le gustaría leer, y se alegra si aparece alguien que siente sus letras y conecta con los personajes que ha creado.

    Hay gente que escribe para sí misma, sí, la hay, y también hay gente que vende su supuesto talento a cambio de beneficio económico, pero creo que la mayoría nos limitamos a escribir aquello que nos gusta, deseando al mismo tiempo que guste a los demás, ya sea por ego o por cariño hacia las historias que hemos creado.

    (sonrisa
    de las grandes)

    1. Antes que nada, bienvenida a mi blog. He estado cotilleando el tuyo y me ha sorprendido gratamente. Me gusta tu narrativa y lo que cuentas. Respecto a tu comentario, quizás debí recalcar que mi texto es una aportación al eterno debate sobre si los escritores que ya han publicado, con o sin éxito de ventas, escriben para los demás o para sí mismos.

      Un saludo enorme. Te sigo.
      Ylka.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *